Conociendo algunas “estrellas” del verano uruguayo: La Paloma, La Pedrera y Punta del Este

La costa Uruguaya desde brilla desde hace varios años en el mapa sudamericano de destinos estivales. Seductoras por sus precios competitivos, las playas del país oriental reciben a decenas de miles de argentinos que las eligen y las vuelven a elegir para veranear.

El nuevo vuelo de Amaszonas que une Córdoba con Montevideo tiene por fin intensificar el flujo turístico entre ambas ciudades. Esto sin dudas facilitará la gestión del cordobés que quiera visitar cualquier ciudad Uruguaya y brindará la misma facilidad a los uruguayos que quieran venir a Córdoba. En el marco de esta nueva conexión aérea, recorrimos junto a otros medios de prensa estas verdaderas “joyas” del turismo uruguayo.

El turismo costero Uruguayo parece tener una articulación que brinda un enorme abanico de alternativas. Por un lado está la cosmopolita y estelar Punta del Este, asociada -y con mucha razón- al lujo, la “buena vida”, lugar del famoso Hotel Conrad (que a partir de enero se llamará Enjoy Punta del Este).

uruguay punta del este

Para quienes buscan menos intensidad pueden gozar de la calma provinciana que ofrecen otros destinos costeros como La Paloma y La Pedrera; perfectos para “bajar un cambio” y atraer la energía del océano atlántico, contemplando su horizonte interminable.

uruguay la paloma

Ubicada en el departamento de Rocha, La Paloma es uno de los principales balnearios de Uruguay. Con más de 20 kilómetros de playas, La Paloma es un destino de alta concurrencia durante la temporada estival. El recorrido nos llevó a conocer el faro, desde el cual se puede disfrutar una vista privilegiada del mar abrazando las costas uruguayas.

A 18 kilómetros de La Paloma se encuentra La Pedrera, llamada así las antiguas formaciones rocosas milenarias que sus costas exhiben. En ambos destinos (La Paloma y La Pedrera) el verano es época de un fuerte y constante desembarco de jóvenes, en su mayoría argentinos (muchos cordobeses y rosarinos); durante el resto del año las costas reciben de regreso al silencio y la tranquilidad que las caracterizan.